Hace unos días tuve una caída de lo más tonta y vergonzosa en medio de la calle justo al frente de la casa y como consecuencia tuve un esguince tipo II.

Por suerte no fui arrollada y debo llevar un yeso por dos semanas (se me hacen taaaan largas).
No todo es malo, ya que tanto A. como yo nos vinimos al interior y así aprovechamos estos días de descanso forzoso.
Y en verdad que los estamos disfrutando, pues nada mejor que pasarlo con tus abuelos y padres, en mi caso, pero para A. es mejor aún, ya que nada es mejor para él que corretear a los perros de la casa, alimentar los pollos y descansar en una cómoda hamaca.
Y cómo disfruta jugar con el agua mientras 'ayuda' a lavar el carro y pasar tiempo con su primo.

A ambos nos encanta estar aquí, y no dudamos en tomar cualquier ocasión posible para alejarnos del ruido de la ciudad.
Aún falta una semana más para que me quiten este yeso, y en 3 días debo volver al trabajo, pero que dicha es sentirse en una familia grande como la nuestra.
