Desde hace unos meses estuve reflexionando sobre cambiar el nombre del blog y su dominio, ya que este blog se ha convertido en más que un diario materno; sí, soy mamá y orgullosa de ello y de mi hijo, comparto tanto para él cuando crezca pueda verse desde mi perspectiva en determinados momentos de nuestras vidas.
Pero también soy mujer, soy bloguera, soy profesional aunque no ejerza, soy lectora, soy fan de la TV y videojuegos, soy tantas cosas y ya no quería seguir restringida con el título de mi blog.
Así que con el empujoncito de un grupo de compañeras blogueras, me he atrevido a saltar de cabeza en el cambio.
Atrás he dejado también las redes sociales para el blog y reestructuré las historias para mi lector principal, mi bichito, quién desde ya me 'lee' y me pide que le cuente lo que hay en el blog cuando ve sus fotos y se siente 'cool'; así que todas ellas están en su propio blog privado y quizá debió ser así desde el principio.
Con todo esto me acordé de una cita de la Quinta Montaña (releí para encontrarla y transcribirla):
—¿Ves la Quinta Montaña? —preguntó Elías—. De cada lado que mires te parecerá diferente, aunque sea la misma montaña. Así sucede con todo cuanto fue creado: muchas caras del mismo Dios.
No, no es que me comparo con Dios, es que es real esa analogía, podemos parecer diferentes dependiendo de la perspectiva que nos miren.
Me encuentro a pocas semanas de cumplir 4 años desde la primera historia, cuatro años serán de crecimiento en este mundo digital, de aprendizaje a las malas y a las buenas, de hacer camaraderías que no conocen fronteras, y me siento optimista con esta renovación. Me quedo con un blog más pequeño pero mucho más mío.
Con esta imagen te muestro el camino de este blog: diferentes dominios, diferentes diseños, SIEMPRE YO.

